domingo, 10 de agosto de 2008

Pensando en Perú...


No anuncié que marchaba de viaje, pero lo hice...¡qué bueno viajar!

Me encuentro por tierras Peruanas, haciendo y deshaciendo, dejándome llevar por lo que me regala esta tierra, por las sensaciones, abriendo los sentidos tal y como me recomendaron... y me gusta. Me siento bien, orgullosa de mi, sorprendida gratamente de mi... me noto capaz de casi cualquier cosa, me siento ágil mentalmente, abierta, receptiva, positiva y capeando los pros y los contras de cualquier viaje.

Perú me gusta, y me sorprende... y a veces me entristece, muchas veces. En el camino de Cuzco a Puno, lago Titicaca, me abrumó la tristeza. Durante el camino, éste y otros anteriores, se percibe claramente la pobreza, la miseria en la que viven milones de personas, sin agua y sin electricidad much@s de ell@s...Niñ@s sin techo, durmiendo bajo el intenso frío de Cuzco, cobijándose con sus pulseras para vender, no importa dónde ni a qué hora...
Campos áridos salteados con casas de adobe y techos de uralita... Niñ@a semi-abandonad@s, con las caras quemadas por el frío, los pies vestidos de caucho, muchos de ellos sin vestir, sus manos resquebrajadas por frío. Poca ropa, y la poca abriga más la miseria y suciedad que tienen encima que el propio tejido en sí. Niñ@s mal nutrid@s, mujeres con la cara surcada de arrugas, envejecidas por el clima y la forma de vida.
La infancia extiende su mano hacia el turismo en busca de unas monedas casi por inercia; l@s pequeñ@s que comienzan a andar pronuncian perfectamente "one sol", aunque les hables en español, aunque busques una sonrisa y les preguntes por sus cosas...
"One sol", "One dolar"... son las primeras palabras que aprenden millones de niñ@s en este planeta, en este puto mundo "civilizado" en el que la riqueza está tan mal repartida. En este puto mundo del homo sapiens??? Me río yo del sapiens! Homo cruentis tendríamos que habernos denominado, pues no hay especie tan cruel con los suyos propios como ésta a la que pertenecemos, que va matando a los de su propia especie lentamente, con agonía y dolor.
¿Dónde está la justicia social? ¿dónde está la cordura de la que tanto alardeamos? No me entra en esta cabecita mía cómo es posible que permitamos que haya tanto sufrimiento gratuito, tanto dolor y calamidades. Y no es Perú, es el planeta al completo. Personalizo en este maravilloso país porque en él me encuentro con la realidad cara a cara y me sobrecoge y me aterroriza ser parte de este engranaje cruel...
Quiero pensar que esto va a terminar, que somos más y que podemos cambiar el mundo, que vivir con dignidad es un derecho y una obligación de los gobiernos el otorgárnoslo. Que la tierra es para quien que la trabaja, que podemos cambiar el rumbo, que no podemos mirar hacia otro lado, que esto tiene que parar ya...

Aunámosnos...hagamos la revolución YA!!!!Por favor...
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Aquí muchos cementerios ni tan siquiera tienen tapias...

4 comentarios:

sin cromosoma y dijo...

Niña...te pincho cada día para ver si hay noticias tuyas...qué bien que ya hayas actualizado.

Sobre lo que dices, aunque sin duda tienes razón, se nos enciende la alarma de la injusticia sólo por un momento y cuando lo tenemos delante de nuestras narices. La realidad es que en nuestra vida diaria ni lo pensamos, ni hacemos nada...¿no crees?.
Quiero decir, que luego volvemos a nuetra cómoda vida del primer mundo y, como mucho, apadrinamos a un/a niñ/a.
Aunque desde luego, al menos quedan homo cruentis que nos paramos a reflexionar sobre esto aunque sea sólo ese momento.

DISFRUTA MUCHO, MUCHO!!!

¿Cuándo vuelves?????????

BESOSSSSSSSSSSSSSSSS MIL!!!

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...
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Dory dijo...

Nenaaaa... hay hueco en tu maleta? Peru.. Chile... dios que me gusta viajar! pasalo de lujo paisana!